Patient journey y análisis de trayectorias de pacientes

Cómo se mueve el paciente entre estados, dónde cambia su trayectoria y dónde se pierde el seguimiento

Qué es

Modelamos la trayectoria del paciente como una secuencia de estados clínicos o conductuales, como diagnóstico, tratamiento, adherencia, progresión o alta, con probabilidades de transición entre ellos. En lugar de ver una foto fija de la población, reconstruimos cómo transita una cohorte por su recorrido de cuidado.

Sobre esa trayectoria identificamos dónde se concentra la fuga, qué transiciones son críticas y cuánto tiempo pasa la cohorte en cada estado.

Objetivos

  • Reconstruir la trayectoria real que sigue una cohorte de pacientes entre estados clínicos o conductuales, no la que se supone por protocolo.
  • Cuantificar las probabilidades de transición entre estados y el tiempo esperado en cada uno.
  • Identificar las transiciones críticas donde la cohorte se desvía, cambia de rumbo o se descuelga del seguimiento.
  • Visualizar el flujo completo de la trayectoria para orientar dónde merece la pena estudiar o diseñar una intervención.
Puntos clave

Modelos de estados y transiciones

  • Modelado de la trayectoria como un proceso entre estados discretos, eligiendo la familia según el problema (p. ej. modelos multiestado, cadenas de Markov en tiempo discreto o continuo, modelos illness-death).
  • Estimación de probabilidades de transición, intensidades y tiempo esperado de permanencia en cada estado.
  • Incorporación de covariables para evaluar qué factores se asocian a cada transición, no solo el promedio agregado.

Descubrimiento de la trayectoria real

  • Reconstrucción de la secuencia de eventos efectiva a partir del registro de actividad (p. ej. análisis de secuencias, process mining sobre el log de eventos).
  • Contraste entre la trayectoria observada y la trayectoria esperada por guía o protocolo, para localizar dónde se separan.
  • Identificación de patrones de recorrido frecuentes y de las desviaciones que merecen análisis.

Visualización de flujo y KPIs de transición

  • Representación del flujo de la cohorte entre estados con diagramas de Sankey y gráficos de probabilidad de ocupación de estado.
  • Indicadores propios de la trayectoria: probabilidad de transición, tiempo en estado, tasa de fuga por transición, longitud de estancia condicional.
  • Lectura visual de dónde se concentra la pérdida de la cohorte, legible para un comité clínico o de gestión.

Predicción de trayectoria y transiciones críticas

  • Proyección de cómo podría evolucionar la cohorte entre estados, cuando la calidad temporal y la estabilidad del proceso lo permiten y sobre un horizonte justificado.
  • Identificación de las transiciones donde una intervención podría tener mayor impacto sobre el recorrido posterior, según la dinámica observada y los supuestos del modelo.
  • Estimación de la trayectoria condicionada al perfil del paciente, con la incertidumbre explicitada, cuando los datos lo permiten.

Para qué sirve

  • Entender por dónde pasa realmente una cohorte y dónde se pierde, en lugar de asumir que sigue el recorrido previsto.
  • Orientar en qué transición —no en qué estado— merece la pena estudiar o diseñar una intervención para cambiar el resto de la trayectoria.
  • Anticipar cómo se distribuirá la cohorte entre estados en el futuro, para dimensionar seguimiento, recursos y carga asistencial.
Por qué contratar este servicio

Una foto de en qué estado está hoy cada paciente no dice por dónde ha pasado ni hacia dónde va

Mirar la población como una instantánea oculta el movimiento: cuántos pacientes pasan de un estado a otro, en qué orden y con qué probabilidad. Sin la dinámica de transición no se sabe en qué punto del recorrido se abandona el tratamiento, se progresa o se pierde el seguimiento. Modelar la trayectoria recupera ese movimiento y lo hace accionable.

La trayectoria que ocurre, no la que se supone

El recorrido del protocolo y el recorrido real rara vez coinciden. Reconstruimos la secuencia efectiva de estados a partir de tus registros de actividad y la contrastamos con la trayectoria esperada, para que veas dónde se separa la práctica de lo previsto, no una versión idealizada.

Dónde se pierde la cohorte, no solo cuánta

Saber que un porcentaje abandona no dice en qué punto. Cuantificamos las probabilidades de transición entre estados para localizar la transición concreta donde se concentra la fuga: el paso de la derivación a la primera visita, del alta al seguimiento, del inicio del tratamiento a la adherencia sostenida.

El flujo, visto de un vistazo

Una trayectoria entre estados se entiende mejor viéndola que leyéndola. Representamos el flujo de la cohorte con diagramas de Sankey y curvas de ocupación de estado, de modo que un comité clínico o de gestión identifique la fuga sin necesidad de interpretar una tabla de transiciones.

Hacia dónde podría ir, no solo dónde ha estado

La trayectoria pasada informa la futura. Cuando la calidad temporal y la estabilidad del proceso lo permiten, proyectamos cómo podría distribuirse la cohorte entre estados en el horizonte que importa a la decisión, y estimamos qué transiciones concentran más capacidad potencial de cambio, para orientar dónde merece la pena estudiar o diseñar una intervención.

Nuestro proceso

Así es trabajar con nosotros

Aplicamos nuestra metodología D²I (Data to Insights) a todos nuestros servicios. Un proceso estructurado, iterativo y transparente que convierte datos complejos en conocimiento accionable.

01

Kick-off y definición del problema

Nos reunimos contigo para entender el problema clínico, los datos disponibles y los objetivos del proyecto. Acordamos entregables, plazos y canales de comunicación. Firmamos los acuerdos de confidencialidad que necesites para proteger tus datos.

02

Revisión y preparación de datos

Evaluamos la calidad de tus datos, identificamos inconsistencias y limitaciones, y los estructuramos para el análisis. Si falta información crítica, te lo decimos antes de seguir. Documentamos todas las decisiones de limpieza para que el proceso sea trazable y reproducible. En este servicio, esto incluye definir el conjunto de estados y las transiciones admisibles, reconstruir la secuencia de eventos de cada paciente a partir del registro de actividad y depurar la temporalidad de las fechas, de la que depende por completo el modelo de trayectoria.

03

Análisis y modelización

Aplicamos la metodología estadística adecuada para responder a tus preguntas. Trabajamos de forma iterativa: compartimos resultados preliminares contigo, discutimos hallazgos y ajustamos el enfoque si es necesario. No trabajamos a ciegas hasta la entrega final. Para este servicio, estimamos las probabilidades y tiempos de transición con modelos de estados (multiestado o de Markov según el problema), reconstruimos la trayectoria real mediante análisis de secuencias cuando procede, y representamos el flujo con diagramas de Sankey y curvas de ocupación de estado.

04

Comunicación de resultados

Traducimos los hallazgos en el formato que necesitas: informe técnico, tablas y figuras para publicación, dashboard interactivo o presentación ejecutiva. Incluimos siempre interpretación clínica, no solo cifras.

05

Sesión de revisión de impacto

30 días después de la entrega nos volvemos a reunir contigo en una sesión estratégica de 60 minutos. Es el momento en que ya has tenido tiempo de presentar los resultados internamente, han surgido las dudas reales de implementación, y puedes evaluar con perspectiva el impacto del trabajo. Resolvemos dudas, ajustamos interpretaciones si es necesario y validamos juntos el camino a seguir.

Este es nuestro proceso general. Si quieres entender cómo lo aplicamos técnicamente a cada tipo de análisis, consulta nuestra metodología D²I completa.

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FAQS

Preguntas frecuentes

¿Cuándo necesito modelar el patient journey y no me basta con una foto del estado actual de mis pacientes?

El análisis del patient journey es necesario cuando la pregunta es por dónde se mueve una cohorte de pacientes y dónde se pierde, no solo en qué estado está hoy. Aplica cuando ya sabes cuántos pacientes hay en cada situación pero no en qué orden transitan entre ellas, con qué probabilidad ni en qué punto del recorrido abandonan, progresan o se descuelgan del seguimiento. Una foto transversal cuenta el presente; la trayectoria reconstruye el movimiento entre estados a lo largo del tiempo. La diferencia es la que separa saber que un porcentaje de pacientes abandona el tratamiento de saber en qué transición concreta lo hace. Esa localización es lo que convierte un dato agregado en una decisión sobre dónde intervenir.

¿Qué datos necesito aportar para reconstruir la trayectoria de una cohorte?

Se necesita un registro de actividad con eventos fechados por paciente: un identificador, los hitos o estados por los que pasa (diagnóstico, visitas, tratamiento, alta, eventos clínicos) y la fecha de cada uno. El cliente aporta esos registros; el servicio define con vuestro criterio clínico el conjunto de estados y las transiciones admisibles, reconstruye la secuencia de cada paciente y depura la temporalidad de las fechas, de la que depende por completo el modelo. No es imprescindible que los datos lleguen como una secuencia ya ordenada, pero sí que los eventos sean trazables en el tiempo y atribuibles a la misma persona o unidad de seguimiento. Lo que condiciona el alcance es la granularidad temporal: si las fechas son imprecisas o los estados no se distinguen en el dato, el modelo se queda en un nivel más grueso.

¿Qué son los modelos multiestado y las cadenas de Markov, y cuándo se usa cada uno?

Los modelos multiestado y los modelos de Markov forman parte de la familia de modelos de estados y transiciones con los que se representa una trayectoria como un proceso entre estados discretos. Aplican cuando interesa cuantificar con qué probabilidad un paciente pasa de un estado a otro y cuánto tiempo permanece en cada uno. Un modelo markoviano asume que la transición depende solo del estado presente, no del recorrido previo; los modelos multiestado son un marco más amplio que admite formulaciones markovianas, semi-markovianas o no markovianas, y el efecto de covariables sobre cada transición, además de estructuras como el modelo illness-death. La elección depende del problema, por ejemplo de si la historia previa importa, si hay tiempos continuos o discretos, o si hay estados absorbentes, y se justifica de forma explícita, no se asume por defecto. El supuesto de Markov es una simplificación que se comprueba, no una propiedad que se da por buena.

¿Qué es el análisis de secuencias o process mining aplicado a trayectorias clínicas, y hasta dónde llega?

El análisis de secuencias y el process mining reconstruyen la trayectoria que realmente siguió una cohorte a partir del registro de eventos, en lugar de partir de un recorrido teórico. Aplica cuando se quiere ver la práctica efectiva, el orden real de los pasos, y contrastarla con la trayectoria que prevé una guía o un protocolo, para localizar dónde se separan. Permite descubrir los recorridos frecuentes, medir cuánto se ajusta la cohorte al recorrido esperado y detectar las desviaciones que merecen análisis. El límite es honesto: el método describe y contrasta trayectorias observadas; no establece por sí mismo que una desviación cause un peor resultado, lo cual exige un diseño de inferencia aparte. Lo que entrega es el mapa de cómo se transita en realidad, no un juicio causal sobre cada desvío.

Si uso modelos de Markov, ¿estoy haciendo ya una evaluación económica?

El patient journey y el HEOR pueden usar la misma técnica, los modelos de Markov de estados de salud, pero responden a preguntas distintas según su destino. El patient journey encaja cuando la pregunta es clínica o conductual: por dónde transita la cohorte, en qué transición se pierde y dónde intervenir. El HEOR encaja cuando la pregunta es económica: si una intervención aporta valor frente a su alternativa, con el modelo de Markov al servicio de calcular QALYs, DALYs e ICER. El journey termina en un mapa de la trayectoria y sus transiciones críticas; el HEOR, en una ratio de coste-efectividad para una decisión de financiación. Pueden combinarse, ya que un mismo modelo de estados puede alimentar después un análisis económico, pero uno entiende el recorrido del paciente y el otro decide entre opciones por su valor.

¿En qué se diferencia del análisis de flujos asistenciales y gestión de capacidad?

El patient journey y los flujos asistenciales pueden compartir el mismo tipo de modelo de estados, pero miran sujetos distintos. El patient journey mira la trayectoria clínica o conductual del paciente: cómo progresa su enfermedad, cómo evoluciona su adherencia, en qué punto del cuidado se le pierde. Los flujos asistenciales miran el proceso operativo del sistema: capacidad, cuellos de botella, gestión de camas y tiempos de espera, con técnicas como la teoría de colas y la simulación de eventos discretos. La distinción es de objetivo: el journey busca entender al paciente y su recorrido; los flujos, optimizar la operación hospitalaria. Cuando el mismo recorrido Ingreso–planta–alta se estudia desde resultados clínicos, adherencia o pérdida de seguimiento, pertenece al patient journey; cuando se estudia para dimensionar recursos, pertenece a flujos asistenciales. Si la decisión es sobre el cuidado, es journey; si es sobre la capacidad, es flujos.

¿No es esto lo mismo que estratificar pacientes o que un modelo predictivo de riesgo?

No: estratificación, predicción de riesgo y patient journey responden a tres preguntas distintas sobre la misma población. La estratificación da una foto estática de qué subgrupos de pacientes existen, mediante clustering y clasificación. El análisis predictivo de riesgo estima un evento individual: la probabilidad de que este paciente concreto se deteriore o reingrese. El patient journey modela la dinámica de la cohorte entre estados: cómo transita, en qué orden y con qué probabilidad pasa de uno a otro a lo largo del tiempo. La diferencia es entre fotografía, pronóstico individual y movimiento de la cohorte. Se complementan con naturalidad, ya que una estratificación puede definir los estados de partida de una trayectoria, pero ninguno sustituye al otro. Si la pregunta lleva la palabra "cuándo pasa de un estado a otro", es patient journey.

¿Qué entregáis exactamente y quién decide dónde intervenir?

Se entrega el mapa de la trayectoria de la cohorte: el conjunto de estados y transiciones, las probabilidades y tiempos de transición estimados, la visualización del flujo, habitualmente con diagramas de Sankey y curvas de ocupación de estado, y la identificación de las transiciones críticas donde se concentra la fuga. El reparto de roles es deliberado: el servicio reconstruye y modela la trayectoria y señala dónde una intervención podría tener más impacto, según la dinámica observada y los supuestos del modelo; la decisión clínica o de gestión sobre qué intervención aplicar y dónde la toma el cliente, con su conocimiento del contexto. No se entrega una recomendación de intervención cerrada, sino la evidencia cuantitativa sobre la dinámica de la cohorte que sostiene esa decisión. El entregable es legible para un comité clínico o de gestión, no solo para un equipo de análisis.

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